martes, 5 de septiembre de 2017

Cuánto gana un escritor





Muchos escritores se ganan la vida como ingenieros, meseros, burócratas, en el periodismo o en la docencia. Otros dan talleres o redactan trabajos por encargo. Pocos son los que obtienen una beca, ya sea oficial o de un mecenas, y menos aún los afortunados que obtienen un premio que les otorgue viento fresco a su economía. Este texto habla de la minoría de la minoría: los que viven enteramente de la venta de sus libros.
Como regla general cada autor publicado en una editorial comercial recibe entre el 9 y 10 por ciento del valor de portada por cada libro vendido, digamos que 20 pesos por cada ejemplar que cueste 200 pesos al público.
Los tirajes de una obra literaria, en su mayoría novela o alguna saga juvenil, constan de entre mil y tres mil ejemplares. Las regalías se suelen pagar luego de un corte al año de ventas y en algunas ocasiones se hacen cada seis meses.
Así, si un autor vende mil ejemplares de 200 pesos en seis meses, recibiría 20 mil pesos, lo que equivale a 3 mil 333 pesos por mes. Y vaya que vender 166 ejemplares mensuales es todo un éxito de ventas.

Las rebanadas del pastel
De forma general, del precio de venta al público, 20 por ciento corresponde a lo que costó producir el libro. Las librerías —como Sanborns— obtienen un porcentaje cercano al cincuenta; 10 por ciento son para el autor y el 20 por ciento restante es la utilidad de la editorial, que debe pagar nómina, luz, permisos y encargarse de darle difusión a sus autores, que cuesta muchas horas de logística, publicidad y manejo de medios.
Volviendo al punto, el “sueldo” de un escritor es pequeño y sobre todo es incierto. ¿Quién garantiza cuántos libros se venderán? Si un libro toca un tema importante para una ciudad del país ¿habrá suficientes ejemplares en esa plaza en relación con otra donde el libro se perderá en los estantes? En mi experiencia como lector y coordinador de talleres literarios me consta que la calidad es un factor de ventas, pero no suele ser el que más peso tiene. Las ventas de un libro están sujetas a las leyes de un mercado en el que influyen las reseñas, el tema que aborda, el género, el prestigio y las relaciones del autor, el momento en que se publica su libro y las recomendaciones de boca en boca.
Evidentemente un autor que ha obtenido cierto renombre, o ha publicado un libro de cierto impacto editorial tiene más posibilidades de obtener mejores ventas por un nuevo título. También venderá más si el libro es escrito o habla acerca de un personaje histórico o una celebridad.

La duda que carcome
Si las editoriales le pagan al autor el 10 por ciento del precio de portada ¿cómo saber exactamente cuántos se han vendido?¿Cómo saber si se ha reimpreso y cuántos ejemplares más se han producido? No hay manera de comprobarlo. Prevalece la confianza puesta en la casa editora quien, además, arriesga su capital y da cobijo con su poderosa marca a un autor que desea ansioso ser publicado. No cuento con el dato preciso, pero apuesto que cada editorial de prestigio tiene una lista de decenas de autores tocando a su puerta… y que son rechazados.  ¿Es posible brincarse a la editorial? Hay quien piensa que sí y lo ha hecho. Recomiendo el video de Hernán Casciari, titulado “Cómo matar al intermediario”, dentro de las charlas Ted como una muestra de un trabajo editorial innovador.
Con todo, me pronuncio a favor de fortalecer la industria del libro, sin perder de vista que desde hace unos 15 años a la fecha hay editoriales independientes con trabajos de mucha calidad, que emergieron y ahora cortan su rebanada del pastel en la industria y nos están convidando de textos riquísimos. ¿Usted ya las probó?

lunes, 4 de septiembre de 2017

Agradecimiento





Durante un lapso de unos siete años mantuve una relación de pareja. El distanciamiento no fue sencillo. Una parte de la labor fue* limpiar los restos y pasar de lleno al terreno del agradecimiento, porque parte de mi crecimiento se lo debo a ella; fue una persona importante en mi vida. La admiración y el respeto que le guardo quedan intactos, pues puedo afirmar que en la vida he conocido a poquísimas personas con esa inteligencia emocional, tan amplia en ella. Me consta que en pocos años creció varias versiones, como si un Iphone saltara de la versión uno a la cuatro y después a la ocho.
Ahora que ha emprendido otro camino sé que está bien acompañada. Es exigente y no se va con la misma oferta que su vez anterior. Por eso y porque tiene una seria incapacidad para ser infeliz, sé que su vida seguirá en paz, plena y llena de sencillos disfrutes, grandes y pequeños. Porque su forma de percibir el mundo también ha cambiado, se ha enriquecido.
Estoy contento por ella porque la sé feliz.

Gracias, Carmen.



*Fue, era, había sido, hubo sido, ha sido: El castellano tiene en el modo indicativo, diez tiempos verbales; empleo los cinco que están relacionados con alguna forma de pasado. 

Cerati público



No voy a hablar del talento de Gustavo Cerati. Sé que ha sido querido y admirado y que sus letras han trascendido varias generaciones. Soy partidario de que a un creador o creadora se le debe conocer y en su caso apreciar por su obra y no por su vida privada.

También he husmeado un poco en los camerinos de Soda Stereo, y como soy dado a ver los hechos bajo la óptica bajo una perspectiva de género, me surgen algunas preguntas.

¿Damos por sentado que una estrella de rock practique todo tipo de excesos relacionados con el sexo y las drogas a tal punto que no afectan su imagen pública?

¿Si fuera el caso de una creadora (mujer) dada a excesos sexuales y de sustancias no habría ya algunos libros al respecto?¿La imagen de su apariencia física sería un punto a discusión y debate?

Cerati seguirá siendo el compositor que dio vida a una parte muy importante del rock en Latinoamérica. No importa cuántos cocteles mezclados con alcohol necesitara para hacerle frente, por ejemplo, a los 22 años de la modelo Chloe Bello entre otras tantas mujeres que se cruzaban por su salita.

viernes, 1 de septiembre de 2017

Meditación



No soy una persona religiosa, me considero agnóstico, sin embargo, y debido que me parece que la mente, la inteligencia y la conciencia humanas han mostrado tener límites, intuyo que hay conocimientos, ámbitos o dimensiones que existen aun y cuando no los percibamos —o renunciemos a percibirlos— por medio de los sentidos o la razón.

Desde hace algunos meses asisto a unas clases de meditación. Son sesiones de una hora y media a la semana en donde de forma dirigida los asistentes nos ejercitamos en concentrar la atención despierta en un momento presente, completamente en blanco.

Ocasionalmente practico esos ejercicios en casa y la verdad me está gustando y me está sirviendo. El camino son solamente la suma de momentos presentes. No significa que no haya dirección, sino que la prioridad es el presente y realizar cada acción en su momento.

Ahora que trabajo por mi cuenta esto me está ayudando. Principalmente para soltar y ver las cosas como son, despegarse del pasado y no casarse con un futuro que no existe. Ver la mente como un lago en calma, sin negar lo que hay, pero tampoco sin chacualear nomás porque sí.

La meditación me ha ayudado a proveerme de paz y también me ayuda a desear el bien hacia personas a quienes no puedo hacer otra cosa más que eso, desearle el bien y la paz. La alegría de las personas que me importan me puede dar gusto. La palabra clave es desapego. Sí cuesta, lo admito.

Equivale a mirar con serenidad lo que hay en el corazón y no moverse, sólo aceptarlo, contemplarlo, vivir.

Sólo lo que puedo hacer conmigo está en mi manos, y eso en sí es un camino de paz.

*

A propósito de crecimiento, estoy aprendiendo inglés desde casa mediante una aplicación. Diario tomo mi clase. Ya no me pregunto si me gusta el idioma inglés o no, simplemente lo hago. Y en mis prácticas he traducido quizá más de dos mil frases muy sencillas, de una sintaxis simple y un aliento de agua.
Por ejemplo I love you are.

viernes, 25 de agosto de 2017

La canción más triste


Ésta es para mí la canción más triste que he escuchado. Letra y música me hacen pasar un trago de hule seco por la garganta.

"Si la vida es una orgía lenta, lo mejor debe estar por llegar".

"Pero no me queda más memoria y no hay foto que quiera borrar".




martes, 22 de agosto de 2017

Apresurarse despacio (hace años)




Llegué a donde nunca había llegado gracias a una pasión.
Más que estar, quería estar yendo hacia ella continuamente, como las olas que no se cansan de repasar sus límites para ver si llegan más lejos cada vez.

**


Una alfombra de arena dura y mojada cubría la orilla. Tú dormías en la misma ciudad, en tu cama, pero yo no lo sabía. Sabía, en cambio, que no me iría de esa ciudad hasta no saber que más que una pasión, había llegado por encontrarme con tus labios, no sólo para comprobar el deseo, sino para seguir yendo, por mucho tiempo, hacia tu boca.

lunes, 21 de agosto de 2017

Risa y seducción


Pareciera que hubiera una curiosa relación entre la capacidad de un varón de hacer reír, y cierta facultad suya de seducción.

jueves, 17 de agosto de 2017

Taller de Creación Literaria vía Skype


Mecano para principiantes —mecanografía básica—



Para quienes comenzamos a ser jóvenes en los años ochenta, el grupo español Mecano fue una feliz novedad. Con sus letras un poco frívolas y divertidas en un principio, y con temáticas más sociales al final nos acompañaron como la banda sonora de varias secuencias autobiográficas.
Además de abordar varios ritmos, sus letras jugaban con modismos, guiños y licencias literarias. Estas últimas, “infracciones” a favor del estilo o del sentido de una canción, en ocasiones nos parecieron algo extrañas.
En “Cruz de navajas”, su primer éxito en México, se menciona un “somier taciturno que usar por turnos”. Sólo algunos observadores detectaron que María y Mario, los protagonistas del tema, compartían apenas una rústica base de colchón que los distanciaba más.
En esta misma pieza, un juego de palabras altera y “oculta” un sentido que va en la misma dirección que la presentada: “y María se moja las ganas en el café/ magdalenas del sexo convexo” puede leerse como un tropo (recurso literario) de los versos “y María se moja las ganas del sexo convexo/ magdalenas en el café”. Esta última parte es una construcción visual de sentido erótico... aunque de todas maneras el tal Mario no captó la indirecta.
En los ochenta escuchamos también “Me cuesta tanto olvidarte”. De momento no supimos qué era aquello de “la cara vista es un anuncio de Signal”. Que nadie nos culpe, pues en México esa marca de pasta de dientes nunca se conoció. En la canción la frase expresa ese fingir una feliz sonrisa mientras que en el interior “la cara oculta es la resulta de mi idea genial de echarte”.
Un modismo español nos dejó “en ayunas” al escuchar “Los amantes”. La pieza dice: “Y como no tengo complejos/ me miro siempre en todos los espejos/ antes de echar los tejos”. Mientras en México conocíamos la “bebeleche” o “avión”, en España jugaban a derribar con una piedra —o tejo— un palo clavado en la tierra. El juego derivó en la “treta” en arrojar “los tejos” muy cerca de los pies de una muchacha con el fin de sacarle plática.

Una rosa es un rosario
Cuando William Shakespeare escribió: “La rosa no dejaría de ser una rosa y de esparcir su aroma aunque se llamara de otro modo”, hacía referencia a aquella vieja discusión sobre la cosa y su relación con el nombre que la designa. A principios del siglo XX, la escritora Gertrude Stein creó su famoso aforismo: “Una rosa es una rosa es una rosa”, con el que expresaba que sólo usando el nombre del objeto se le puede invocar.
José María Cano, uno de los integrantes de Mecano y sin lugar a dudas un buen lector, escribió la canción “Una rosa es una rosa”, rumba a ritmo de flamenco que, más allá del tema del amor doloroso da una vuelta de tuerca al tema de la rosa: “Una mentira y un credo/ por cada espina del tallo/ que injertándose en los dedos/ una rosa es un rosario”. Este último verso captura con toda su fuerza el dolor existencial encerrado en un nombre. Nada menos.
En las letras de José María e Ignacio Cano aparecen decenas de referencias literarias, homenajes (“Eungenio Salvador Dalí”, “Laika”, “Los héroes de la Antártida”, “JC”, “Aidalai”) y alusiones al cine (“Almodóbar”, la película “Hijos de un dios menor”) y asuntos de discusión social como la homofobia, el VIH, la discriminación por raza.
Lo que en todo momento evitó que sus canciones cayeran en el panfleto fueron su riqueza de recursos y que en sus letras abunda la poesía acompañada de una excelente composición musical.
Lo anterior demuestra que, en asuntos de belleza, la culpa no siempre es de los ojos: a veces la culpa es de los oídos.

martes, 15 de agosto de 2017

Carrera presidencial 2018 (I)



Andrés Manuel es el único que tiene asegurada su presencia en la boleta electoral de las elecciones presidenciales del 2018.

A diez meses y medio de la elección, el PRI no tiene un candidato ni tampoco un precandidato consistente. El voto antiprí es el mayor enemigo de este partido, por lo que, como de costumbre, el tricolor (que gobierna 14 estados de la república) pondrá a trabajar su maquinaria, especialmente en ese 48 por ciento de la población en donde es gobierno.

Por el PAN, las campañas de Margarita Zavala y Ricardo Anaya no despegan. No tienen la presencia de Andrés Manuel que lleva 18 años en campaña, aunque son capaces de agrupar el voto de odio contra el tabasqueño y el voto de castigo en contra del PRI.


Los posibles candidatos independientes como Jaime Rodríguez Calderón, Emilio Álvarez Icaza, María de Jesús Patricio Martínez (EZLN) y Armand Ríos Pïter no tienen posibilidades de ganar la presidencia. Por un lado serán un experimento que traiga aire fresco al clima electoral y los posicione para una ulterior carrera política en el ámbito nacional, y por el otro estarían atomizando la figura de candidato independiente en muchas propuestas. Esto último beneficiaría en última instancia al partido que tenga mayor cohesión y lealtades de sus seguidores, en este caso el PRI.

Cabe señalar que para obtener su registro como candidato independiente, el interesado deberá reunir firmas del uno por ciento del padrón, o sea alrededor de 850 mil personas de al menos 17 estados del país en un periodo de cuatro meses. No la tienen nada fácil.

lunes, 14 de agosto de 2017

"Locus amoenus"



Hay días que me da la nostalgia. Y pienso en ciertos lugares en los que yo jugaba. En literatura existe el tópico locus amoenus para denotar ese sitio idílico, o idealizado más bien como símbolo de seguridad y tranquilidad.

Cuando tenía cinco años mi mamá me llevaba a una plaza en la colonia Mitras Centro. Google maps me regala una imagen algo distinta a la que recuerdo. Descubro ahí con sorpresa que esa plaza está sobre la calle Ensenada.

miércoles, 9 de agosto de 2017

Rius, humorista y educador informal




Eduardo del Río falleció el pasado 8 de agosto, pero en sus libros y revistas dejó un legado con el que siempre incitó, con humor corrosivo, la curiosidad de varias generaciones



A principios de 1969 el caricaturista Eduardo del Río, “Rius”, fue secuestrado por hombres armados al sur de la Ciudad de México. En un campo militar en Toluca, fue interrogado por varias horas y amenazado de muerte. Se le señalaba de posibles vínculos con la guerrilla de Lucio Cabañas en Guerrero, nexo que él negó.
Lo que sí parece un hecho es que jóvenes del Movimiento del 68 le pedían caricaturas que distribuían como volantes en los mítines, lo que irritó al presidente en turno, Gustavo Díaz Ordaz.
Repentinamente, durante su cautiverio, el trato cambió. De forma inesperada fue liberado, incluso le ofrecieron alimentos.
El expresidente Lázaro Cárdenas del Río, pariente suyo, había llamado a Díaz Ordaz para pedirle que fuera puesto en libertad. “Rius” declararía, con cierta mofa, que era el único en no haber desaparecido por órdenes de Luis Echeverría, en ese entonces secretario de Gobernación.
Rius inauguró a riesgo de su propia vida el hecho de que uno se pudiera expresar libremente en un país, en el que si bien no había una dictadura, siempre había reglas implícitas sobre el silencio”, señala María de Lourdes Casillas, ex activista originaria de Morelos que en diversas ocasiones conversó con el caricaturista.
Para Casillas, participante de movimientos sociales en los noventa, el cartonista fue un educador político pues, afirma, “te podía explicar los temas complejos. Era el maestro que te hacía parecer sencilla la filosofía, la economía y los entramados de los partidos políticos porque te lo bajaba a un lenguaje muy sencillo. Ese fue su legado: acercar a muchos a la política y también a la discusión sobre el veganismo, las corridas de toros (a las que siempre se opuso), a la medicina alópata, entre otros muchos temas".

La farsa, un género doloroso
Para el especialista en cultura popular, Genaro Saúl Reyes Calderón, la obra de “Rius” jugaba un doble papel, al provocar risa y al mismo tiempo enfrentar a una realidad trágica de una forma crítica.
“Con su obra —señala Reyes—, ‘Rius’ nos ha dejado un mural de México cuya acidez, cuya corrosividad nos permitió ver críticamente nuestro entorno. Es el mejor ejemplo de que la farsa es un género doloroso, porque nos hace reír con la forma, pero nos golpea con la realidad trágica que encierra”.
Desde sus tiras cómicas, el caricaturista nacido en Michoacán en 1934, retrató un México de opresión y abusos que lo llevó a colaborar en muchas revistas y periódicos de México,  como “El Universal”, “Siempre!”, “Proceso”, “La Jornada” y “Ovaciones”.
Para el también crítico literario, “Rius” “nos enfrentó desde ‘Los Supermachos’ a otro México: el México real, el México aplastado por la corrupción y la prepotencia de las fuerzas vivas, como sucedía en San Garabato.
Y detalla: “Juan Calzonzin fue nuestro guía en el recorrido por ese mundo de corrupción, opresión y abusos que mangoneaba el presidente municipal don Perpetuo del Rosal, apoyado por las fuerzas vivas representadas por el cantinero gachupín Fiacro Franco, el burócrata sin conciencia don Gedeón Prieto, la bigotona beata Doña Eme, el burgués explotador don Plutarco, la frívola primera dama de San Garabato doña Pomposa y su inútil hija Enedina, y los policías animalescos ‘El Lechuzo’ y ‘El Arsenio’”.
Ganador en dos ocasiones del Premio Nacional de Periodismo —1987 y 2010— Eduardo del Río escribió y dibujó desde 1965 la historieta “Los Supermachos”, que duró apenas 100 números pero cuyo tiraje alcanzó los 250 mil ejemplares a la semana.  Por presiones gubernamentales, el editor lo retiró y “Rius” comenzó a producir “Los Agachados”. Esos ejemplares hoy son objeto de colección.

Primero humorista, educador después
Lector de “Rius” y poseedor de casi medio centenar de sus libros así como de “Los Agachados”, Aarón Aguirre Reyna quien por años trabajó en la redacción para Grupo Reforma, menciona que a Eduardo del Río se le atribuye ser el inventor de la historieta didáctica.
Señala que el humor “pachanguero” fue uno de los factores para ser recordado con agrado. “Lo que me enganchó a ‘Rius’ desde la primera vez que lo leí fue su humor, que tiraba desde lo cómico de situación hasta llegar a sus ganchos al hígado a las vacas sagradas del país, ya sea de la política, el espectáculo o las artes”, subraya.
“Lo didáctico era también algo que me atrajo de sus libros, pero para mí primero fue humorista y luego educador.
Para Aguirre, había gente que lo leía a escondidas “porque, hasta hoy, no había una lectura más demodé y ‘anticool’ que ‘Rius’, odiado por la izquierda y la derecha, y echo a un lado por las nuevas generaciones.
“Todavía es conocido por ser quien inventó la historieta didáctica (‘cómic’ era un término que no se usaba normalmente en México), además de atreverse a usar su creación (ya fueran "Los Supermachos" o "Los Agachados") desde una óptica de oposición al régimen priista en el poder, y ya después abiertamente socialista. Ésta es la razón por la que fue arrumbado por mucho tiempo al cuarto de los trebejos ideológicos, y del que luego salió al abjurar de la dupla URSS-Cuba cuando descubrió los crímenes cometidos por estos países en nombre de la libertad. El humor tan fresco y pachanguero que siempre estuvo en sus publicaciones también es algo para poder recordarlo con mucha simpatía”.
María de Lourdes Casillas tal vez resuma la esperanza que significó para muchos, siempre con humor, el trabajo de Eduardo del Río: “Sentí que al morir ‘Rius’ se moría una parte importante de mi juventud, aquella de ideales y la ilusión de un cambio verdadero en el país”.

Eduardo del Río murió el 8 de agosto, a los 83 años, en su querido pueblo de Tepoztlán, Morelos. Un humorista crítico y a la vez impulsor de causas sociales, maestro de generaciones de caricaturistas, “Ruis” fue sin duda uno de los grandes educadores de México del siglo XX.

martes, 8 de agosto de 2017

Las posturas aceptadas de Rius






Aunque muchas de sus posturas estaban francamente en contra de las creencias más aceptadas en México (el Papa, la Virgen de Guadalupe, el aborto, comida chatarra, ateísmo, Cuba, comunismo, etc.) estoy asombrado por el grado de aceptación que ahora parece tener Eduardo del Río, Rius. ¿O sólo fue lectura de entretenimiento? Ojo: el entretenimiento no necesariamente excluye a la reflexión.

jueves, 3 de agosto de 2017

A veces hasta florece



Hoy me hicieron un halago que no tiene nombre. La señora Carmen, la que me renta, me dijo:

—Ya vi que le floreó su platanillo.

Se refería a la planta que tengo afuera, en la banqueta. Así se llama y no sabía: platanillo.

Ahora que lo pienso, la planta la sembró un compa de nombre Cristóbal (luego contaré aquí su historia). Yo sólo me encargué de regarla.

La señora Carmen me dijo que ha sembrado varias plantas de esas, y todas se le secan. Dice que todo se le seca.
Yo le digo que cuando uno le pone cariño, todo crece.

—No, si hasta les mando besos, pero nada.

Luego me dijo que a ver cuándo voy a ayudarle con sus plantas.
Me hizo sentir especial, como si yo tuviera facilidad para eso de las plantas, pero ya quisiera.

Pienso que todo aquello en lo que uno se enfoca, crece.
A veces hasta florece.

miércoles, 2 de agosto de 2017

Un autor con argumentos



Un día, cuando Ramiro Padilla tenía 31 años, un amigo suyo le sugirió que escribiera ensayo. Lo decía por las largas discusiones en donde Ramiro argumentaba largamente basado en lecturas de sociología, política y de cuanto libro caía en sus manos.
Asiduo a las revistas de caricaturas y más tarde a la “Enciclopedia temática” los cuentos infantiles, su curiosidad fue creciendo. La misma que más tarde le ayudó a cuestionarse y cuestionar acerca de posiciones y argumentos políticos y sociales.
Es ensenadense nativo. Y para despejar dudas, suele mencionar que lo trajo al mundo el doctor Pedro Loyola. Cierto, no hace falta haber nacido en este puerto para escribir sobre esta ciudad, y en su caso no repara en enfrascarse en discusiones lo mismo sobre la Baja 1000 que acerca de los raíces históricas de la ciudad.
Y a pesar de haber publicado novela y cuento, es en el ensayo donde parece moverse con más amplitud. “Poder, sociedad e imagen” y “Apuntes desde Ensenada” (ambos en editorial Urbanario) son dos de sus títulos que recogen parte de sus reflexiones.
En el primero ofrece una mirada crítica hecha de la literatura al poder que incluye un análisis del papel de la imagen y el manejo que hace de la violencia en los momentos actuales.
En el segundo, según sus palabras “es una suerte de tratado que habla de la identidad del núcleo urbano de la ciudad. No es sólo un intento de análisis sociológico, sino en su sentido más amplio un ejercicio de imaginación crítica, parafraseando a Octavio Paz”.
“Apuntes desde Ensenada” es una recopilación de artículos publicados en uno de los portales más leídos del puerto. Su hilo conductor es la identidad ensenadense y hasta qué punto el habitante de este puerto le cuesta verse como parte del país.
Este volumen de ensayos será presentado en los próximos meses en Ensenada. Los lectores de Palabra, suplemento donde comenzó a publicar hace algunos años, pueden seguirle la pista a este escritor ensenadense que no se cansa, muchas veces con humor sarcástico, de cuestionar y analizar las motivaciones del ser mexicano.


El autor es editor de sueños

jueves, 27 de julio de 2017

Un barco está de fiesta



Cuando llegué a Ensenada en el 2011 impartí mi primer taller en el Cearte, espacio que me recibió y en el que fui conociendo diversas exposiciones y sobre todo, a donde asistí a presentaciones de libros.
Ahí conocí a Lourdes González, a Kelda Rivera y a Ana Mora. Por experiencia propia sé que no es nada sencillo el trabajo. Día a día se trabaja con un calendario que siempre corre en contra, con un presupuesto que no suele ser el suficiente y encima, en coordinación con artistas o creadores que no siempre tienen una visión de lo que implica organizar y difundir actividades en tiempo y forma.
Por fortuna, los años de experiencia en el área de Cultura de las tres arriba mencionadas —Lourdes González ya no labora en la institución—, cada una desde su trinchera, han sido de mucha utilidad para realizar un trabajo, muchas veces silencioso, pero siempre palpable en la gestión, coordinación y difusión de las actividades artísticas del Cearte.
Durante algunos años, además, el barco estuvo dirigido hasta el 2013 por Natalia Badán, que con espíritu incluyente le daba un sello propio a la gestión. A final de cuentas, el currículo pesa a la hora de orientar una dependencia con un enfoque que prioriza el desarrollo cultural de la comunidad.
Por desgracia, ese espacio dependiente del ICBC, aún no ha sido concluido de acuerdo al plan original. Aduciendo falta de recursos, el Cearte trabaja con lo que tiene y se espera que en un futuro próximo las autoridades destinen los recursos suficientes para terminar la infraestructura pendiente, que sería una proporción mayor a lo ahora construido.

La visión
Con un presupuesto para el 2017 de 225 millones de pesos, el 80 por ciento de ellos provenientes del gobierno estatal, el ICBC cumplió 28 años en marzo pasado, por lo que es una dependencia que ha dejado de ser joven y hoy, ya con experiencia, tiene otros retos, unos que no aún no había incluso hace 10 años.
De acuerdo con su página oficial, el ICBC es “una institución que cuenta con el recurso humano, profesional y altamente capacitado que a través del diálogo y consenso incluyente comparte la responsabilidad de generar las condiciones necesarias para el fortalecimiento de la cultura, de la preservación de los bienes y valores en que se expresa, y de los servicios que promueven el disfrute de todo bajacaliforniano como elemento sustancial del desarrollo social”.
Considere usted, amable lector, hasta qué punto se cumple con estos objetivos, y también piense que detrás de la institución hay personas talentosas y preparadas para cumplir con estos fines.
Porque es sano reconocer los logros, también lo es mirar con ojo crítico el desempeño de una entidad pública. De momento tomemos un día para celebrar los primeros 10 años del Cearte. Este 31 de julio la fiesta incluirá un concierto con la Covacha Big Band y una exposición colectiva de autorretratos. Si no conoce el lugar, créame que es una buena oportunidad para acercarse.  



Relaciones públicas



Si un día tuviera que escribir un artículo sobre cómo veo las relaciones públicas, seguro incluiría algo como lo siguiente:

Dentro de una red de relaciones, pienso que hay dos tipos de contactos. Yo las llamo operativas y sabias.

Operativas.  A un grupo pertenecen aquellos que están o seguramente estarán en un lugar social con poder de decisión. En función de su puesto, cargo o vínculos muy cercanos, pueden favorecer, abrir puertas o permitir que nuestros proyectos salgan adelante.
Pueden ser personas que además poseen un talento importante como la generosidad, la solidaridad, la empatía, pero no necesariamente.  En términos generales, es recomendable que tales personas reciban una percepción favorable de nuestro trabajo o proyectos. La postura que adopten, en el ámbito público o privado, suele facilitar determinados proyectos que nos proponemos.
Sabias. En este segundo grupo están las personas que debido a su experiencia y sabiduría son como guías, no necesariamente en cuestiones demasiado específicas, sino que nos aportan luz sobre situaciones, de forma panorámica y a la vez profunda, sobre lo que yace delante de nosotros. Pueden ser una gran apoyo moral, orientación ética y en general un buen soporte en el camino. Sus características ética están fuera de toda duda y su larga experiencia en su área aportan empatía ante cualquier adversidad. Son personas en armonía con la vida y suelen contagiar paz y serenidad.    
Ambos tipos de relaciones no son tajantemente excluyentes, sino dos tendencias bien marcadas que pienso se dan en las relaciones públicas. Si además se puede dar una relación de amistad, pues qué mejor, pero obviamente ese ingrediente crece de forma más lenta y por otros caminos que pasan más bien por el cariño, la admiración, y no tanto por la presunta utilidad práctica de un contacto.


La mayor parte del peso en el vínculo entre una persona y una entidad, marca o institución recae en un asunto de percepción, y esa percepción se construye principalmente con pequeñas experiencias de aceptación o de rechazo.


martes, 25 de julio de 2017

lunes, 24 de julio de 2017

viernes, 21 de julio de 2017

Victimarios invisibles



Durante el mes de julio se presenta en Ensenada la obra “Teatro corto: Sirenas”, un trabajo escénico que involucra teatro y danza, dirigido por Omar Domínguez. La pieza, que presenta testimonios leídos por las actrices, logra sensibilizar acerca del abuso sexual contra las mujeres.
Y El tema muy relevante. La Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas informa que 90 por ciento de las agresiones son realizadas por varones y seis de cada 10 ataques suceden en el hogar de las víctimas.
En entrevista, uno de los mensajes de Domínguez es tratar de hacer conciencia para que el tema deje de ser tabú, y aquí la importancia de hablar para que alguien escuche ese malestar y se pueda actuar en consecuencia.
Me parece un avance no sólo importante sino que era urgente que el delito de feminicidio entrara al Código Penal Federal, hecho que finalmente se dio el 14 de junio del 2012. En Baja California la tipificación sucedió hasta marzo de 2015.
Porque visibilizar las consecuencias, es decir, a las miles de víctimas es necesario, pero hay un aspecto al que no se le pone atención. La violencia es infligida por varones, muchas de las veces cercanos a la víctima. En efecto, las sentencias condenatorias aumentan gradualmente, sin embargo las raíces del problema no son muy visibles.
Cómo surge la violencia, desde niveles mínimos hasta desembocar en el feminicidio. “La cultura patriarcal glorifica y promociona una imagen agresiva y distorsionada el varón”, señala el psicólogo Walter Riso en su libro “La afectividad masculina”.
Cuando un niño le levanta la falda a una compañera en la primaria y no se le corrige con la suficiente atención, se le está enviando el mensaje de que puede actuar impunemente contra cualquier mujer. Es un ejemplo burdo pero el acoso escolar es un tema que se debe atender.
En los últimos años he notado que los padres varones se involucran mucho más con sus pequeños. Esto me parece muy favorable porque les otorga mayor equilibrio emocional a los hijos. También recordemos que la educación de los hijos varones —que es el caso que nos ocupa— estaba en manos casi por entero de la madre, y eso es algo que debemos cambiar.
No voy a acusar que son las madres únicamente las que reproducen el modelo machista, puesto que este modelo redunda en ventajas sociales para los varones, incluyendo a los padres. ¿O no es cierto que resulta más cómodo para un papá dejar buena parte de las labores de limpieza y atenciones en manos de su pareja?
La división de los roles así como de los derechos en función de su género, son aspectos que el niño aprende inicialmente en casa. Celebro la toma de conciencia que debe haber acerca del abuso sexual en contra de las mujeres, pero ¿no será más eficaz atacar la enfermedad cuando el virus aún está en su etapa de formación?
Si vamos a visibilizar a las víctimas ¿no sería también útil visibilizar la enfermedad del victimario?



jueves, 20 de julio de 2017

Ese bonito uso de las palabras





Lo que el habla puede producir siempre me ha llamado la atención: los usos sociales del lenguaje, las personas que saben contar chistes, los excelentes oradores, los maestros que saben cómo y a dónde ir con su clase, los seductores, los escritores que hacen que yo escuche lo que sus personajes hablan, los veintitrés o veinticuatro matices que tiene la palabra "amor" pronunciada por tu pareja en cincuenta contextos diferentes, el tono preciso y por radiación que usa tu jefe para expresarte con dos palabras lo que espera de ti. Por eso digo que cosa importante que sucede entre humanos, o pasa por lenguaje, o no sucede nada.Cuando yo tenía seis años, en el Monterrey allá a finales de la década de los setenta, la palabra "bato" era una grosería, la dije una sola vez y creo que en voz baja, era una maldición que no se decía en casa. "Menso", era tres rayitas más fuerte, y menos se decía.
Otras más agresivas de ahí para el real, ni siquiera se me ocurría pensarlas. Creo que ni existían en mi diccionario. Hoy me parece un acierto, esa habilidad que unos tienen de forma natural, poder decir maldiciones en el lugar, ocasión y momento adecuados. No a todos se les escucha natural y consistente.
La palabra "güey", especialmente dicho por una morra (no por sexismo, sino porque les falta mucha gracia) difícilmente tiene el toque preciso.
En cambio, he notado de unos seis o siete años a la fecha, que el adjetivo "culero", pronunciado en el tono adecuado, suele dar el calificativo preciso para una sensación, estado o trabajo terminado.
Prefiero escucharla cuando da en el blanco, dicha con gracia, de lo contrario a mí me da pena ajena, más bien como que me da chingadera. 

¿Les ha pasado?


Bajo el signo de David Sumers


Gran parte de mi poesía tiene síntomas de la derrota amorosa. Le llamo el signo de David Summers. Hace años que decidí que mi poesía no tomaría más de esa agua. En efecto, el dolor vende más que la felicidad. Pero ¿a quién le importan las víctimas voluntarias? A mí, definitivamente ya me dan mucha pereza.

*
Conozco a un hombre a quien su esposa lo divorció después de años de aguantarle muchas. Él ha andado llorando la pena a quien quiera escucharlo, o mejor dicho, a cualquiera que, tal vez él piense, pueda compadecerlo y ponerse de su lado. Pienso: si no supo cuidar lo que tenía, ahora que aguante vara.

*
Tengo un amigo de la prepa que tuvo un amor imposible. Alguna vez, según él, estuvo cerca de conseguir su objetivo, pero la morra pronto se emparejó con un bato al parecer de muy buena posición, parece que de un país sudamericano, y mi compa se quedó chiflando en la loma. Nunca tuvo nada con ella. Fue pura idealización.

*

Cada relación de pareja vive sus propios dramas, incertidumbres, desengaños y grandes retos. No importa la imagen que den en redes sociales. Conozco de sobra que cada relación que vale la pena —y con frecuencia las que no valen tanto la pena— requieren de un gasto de energía importante. Gastar en una relación que no existe es como tener una deuda grande con el banco y pagar tres pesos todos los días.

*

Tengo un personaje favorito en la series, se llama Mike (Jonathan Banks), un exoficial de policía veterano que arregla asuntos difíciles. Salió en Breaking Bad y en Better Call to Saúl. Es un tipo duro, pero mucho más inteligente que impulsivo. Protege a su hija y especialmente a su nieta, que en ocasiones han estado amenazadas. Tiene claras sus prioridades, y aunque parece un tipo que podría ser desalmado, es valiente y tiene una ética muy definida en sus decisiones.
Mike tiene esa parte de varón que me gusta. Habla poco y no se arruga. Una de las cosas que más me gustan es que parece no tener prisa nunca, se toma todo el tiempo necesario para pensar bien lo que va a hacer.
Por qué viene al caso. Creo que el tema es la paciencia y la soledad. La soledad y ver por la familia.

*

He pensado a veces en la felicidad de amar a una pareja, a una mujer pues. Sí, esa felicidad no se niega. Vale por sí misma. Pero ¿qué hay de recibir amor de esa misma persona? Debe ser parejo para que funcione o, mejor dicho, para que haya un sentido.

*

Dejé a David Summers y sus lamentos.
Voy tras el varón evolutivo y en este viaje en solitario —uno en el que no cabe la prisa— haré  grandes descubrimientos.

sábado, 15 de julio de 2017

Mujeres fieles


Siempre tuve excelentes parejas: Nunca sospeché siquiera que me hubieran sido infieles.
Hasta en eso fueron extraordinarias.

miércoles, 12 de julio de 2017

Salvemos a los redactores



La comunicación escrita es el tapete invisible en la transmisión de las ideas. Cuando la redacción y el soporte son los idóneos, la mente del receptor se conecta con la mente del emisor sin ninguna distracción.
La redacción tiene una parte “técnica” que se refiere a la correcta escritura, pero implica una parte subjetiva, que por ejemplo sería casi nula en las matemáticas y muy alta en el dibujo o en el canto. En otras palabras: toda escritura lleva la huella digital de su mano creadora.
Uno escribe para que otro lea. Puede ser una relación uno a uno o bien destinada a tener receptores simultáneos. Entonces se vuelve una actividad muy sensible.
Recuerdo que a finales de los noventa trabajaba como redactor para un noticiero televisivo. Escribir parte de lo que se leería al aire era una prueba quirúrgica diaria. El primer avance salía a las 6:37 de la mañana y el noticiero que duraba tres horas iniciaba en punto de las 6:50, ni un segundo más. El hecho de que fueran tiempos cronometrados no justificaba ni un error, que los había.
En publicaciones impresas, el redactor crea y el editor mejora la experiencia de lectura. Estos dos roles lo pueden ejercer diferentes personas. Llamo redactor en sentido amplio a quien escribe para que otros lean. Este papel lo practican periodistas, profesores, investigadores, abogados y, por supuesto, los escritores.

Vívida experiencia
Me incluyo entre los lectores que gozan con un buen texto, tejido con invisible detalle por las manos de un mago, escritos que son un cristal que no interrumpe la mirada de mi mente e incluso me hacen parte de un vívida experiencia, una que activa la imaginación con mecanismos que no busco comprender.
Vista como una profesión, la de redactor no es suficientemente valorada ni por supuesto, pagada. Se asume como una cualidad implícita en personas ligadas a la academia, al periodismo o la docencia. Pero esta es una idea equivocada.
La habilidad de escribir de manera eficaz y atractiva se cultiva con muchas lecturas y con estar abierto a las críticas, pero sucede poco.
En una empresa donde laboré como editor se creía que con sólo pedirle a cada docente una colaboración sería suficiente para tener una edición atractiva. Se piensa erróneamente que ser especialista en determinada área habilita para escribir un texto publicable. Para nuestra pena, es en estos criterios frente a la lectura y la escritura donde una vez más se hace notorio el fracaso de nuestro sistema educativo.
Cuando esté frente a un texto, estimado lector, le invito a que haga la prueba del segundo párrafo. Consiste en leer con atención la entrada y detenerse a pensar qué tanto interés le nace por continuar la lectura. Y no, no se trata sólo del tema, en muchos de los casos es el abordaje, el tono, y la “mano” del redactor la que nos mantiene interesados hasta el final.
En lo personal, como editor prefiero partir de la habilidad escritural e ir hacia un tema, que hacer que un especialista “aprenda” y publique sus aportaciones, que para eso están las entrevistas.
Mientras no se le dé la suficiente importancia al disfrute y a la exigencia de una lectura y a la eficaz comunicación escrita, seguiremos aceptando equivocadamente que leer no enriquece nuestra experiencia de vida. Y peor aún, que no es necesario alimentarnos por medio de los productos que nos da la cultura que, como dice Hernán Casciari, es la base fundamental de la complejidad de la mente. 

Los buenos redactores no vienen con un letrero en la frente, hay que descubrirlos, están a veces en periódicos, portales electrónicos, blogues incluso están ahora estudiando la preparatoria o en el inicio de una carrera profesional. Valoremos a los buenos redactores. Columnistas, historiadores, periodistas, escritores, investigadores: necesitamos de su trabajo, piensen en nosotros los lectores. 

viernes, 7 de julio de 2017

Aquí ando bien acá





Cuando éramos muy jóvenes la raza decía andar "bien acá" que es un expresión algo ambigua que trata de enfatizar un estado. "Andar bien acá" era andar muy bien vestido pero también "creerse mucho". Este tipo se cree bien acá. 
Primero se lo escuché a los amigos argentinos y uruguayos. En otras partes de México también la dicen mucho. Ya fuera del modismo mencionado, en mi cerebro el "acá" es más bien posicional, es decir se usa para delimitar un no-allá, pues para que haya un acá, implícitamente estamos aceptado un allá al que nos oponemos. 
Mi corazón sonríe cuando, para referirse a "aquí", una persona dice aquí. Me gusta el aquí y me gusta ahora y me gustas tú.

¿Ansia de militancia?



El arte no debe estar supeditado a un discurso social, según opinión de los defensores del arte por el arte. En mi opinión el arte puede ocuparse de un problema que aqueja a una sociedad y no por ello disminuirá su valor.
“El Guernica” en el contexto de la Guerra Civil española (1936—1939) no habría sido creada sin el ataque aéreo hecho por alemanes e italianos a la población civil española en abril de 1937.
Con el tiempo, el cuadro en el que no aparece ningún avión militar, se ha convertido en un símbolo del sufrimiento del que es capaz de infligir la guerra.
Está también el caso de la exposición Abu Gharib, que el escultor colombiano Fernando Botero creó en reacción al trato vejatorio que soldados norteamericanos sometieron a presuntos terroristas iraquíes, abusos que se dieron a conocer en abril del 2004.
“Esta exposición se ha hecho en seis o siete sitios, y sigue siendo un acto de protesta mío contra un hecho que considero inaceptable como es la tortura”, me comentó Botero en entrevista en el 2006. Ese trabajo de 41 óleos y 39 dibujos, en palabras del colombiano “es el resultado de la ira: Mientras más leía sobre este asunto, más motivado me sentía a hacer algo, y durante 14 meses me dediqué exclusivamente a esto”.

Si te quiero es porque sos
Otro creador difícil de separar de su contexto social es Mario Benedetti. Buena parte de la obra de este célebre uruguayo parte de una postura militante y una crítica social. En muchas de sus obras está presente, como fondo o como elemento central, el efecto de los regímenes dictatoriales a los que fueron sometidos números países latinoamericanos.
Uruguay entre 1973 y 1985; Argentina entre 1976 y 1983 y la huella de la dictadura en Colombia entre 1953 y 1957 son algunos de los periodos que influyeron en el Cono Sur e inevitablemente habrían de tener su reflejo en el ámbito del arte.
Hay hechos que levantan ámpula, controversia y en muchos casos la percepción de abuso e impunidad. La desaparición forzada de 43 estudiantes de la Escuela Normal de Ayotzinapa hace casi tres años provocó un revuelo que llegó incluso ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Y mientras se siguen dirimiendo responsabilidades, el pasado 30 de junio se publicó la convocatoria de un certamen internacional de poesía titulado “Ayotzinapa a tres años. Poesía, verdad y justicia” (Bases en http://bit.ly/2sLYzfK).
El primer premio del concurso es un grabado original con valor de 15 mil 300 pesos del artista Francisco Toledo. El segundo y tercer lugar se harán acreedores a vales de libros con valor de 3 mil 500 y 2 mil 500 pesos respectivamente.
El participante interesado, que podrá ser de cualquier lugar del mundo, deberá escribir y enviar un poema de un máximo de dos cuartillas con el tema en cuestión.
Ayotzinapa es un tema fresco y complicado. Es una herida abierta para muchos mientras que otros desacreditan las bases de este movimiento. De todos modos la convocatoria a un certamen internacional de poesía es una prueba más de que el arte puede ser un vehículo para reflejar el dolor humano, venga o no de un régimen tan debilitado como lo es nuestra frágil democracia.

El autor es editor de sueños


   

jueves, 29 de junio de 2017

La adicción de la lectura




Así como un adicto busca compartir su máximo placer y quizá inducir a otros a su fuente de felicidad, hay otros pocos incurables que con placeres igual de hedonistas padecen un vicio del que no buscan recuperarse nunca. Me refiero a los adictos a la lectura que no sólo hablan sobre lo que leen, sino que además reflexionan por escrito sobre su dudosa costumbre.
Bajo la luz de una estrella muerta es un libro de ensayos escrito por Daniel Salinas Basave en el que combina la curiosidad por el misterioso acto de leer con su experiencia lectora. Del mismo modo que sólo el lenguaje puede ser herramienta para hablar de sí mismo, este volumen es también un libro que habla de libros, pero no en el sentido académico, que de eso no tiene nada, sino para mostrar sin proponérselo que el objeto libro es un artículo inmerso en las aguas de la historia.
En lo particular, el ensayo que más disfruté fue “Un impresor que no sabía leer y una serpiente oculta bajo la imprenta”, donde se relata la llegada de la primera imprenta en 1539 a tierras novohispanas. El impresor al que hace referencia el título es Juan Pablos Bresca, quien a pesar de no saber leer, fue el encargado del taller que durante los primeros años sólo produjo libros eclesiásticos.

Testimonio amueblado de lecturas
Las reflexiones de Daniel Salinas echan raíz en la actualidad al, por ejemplo, analizar el gusto por los videojuegos entre los jóvenes y preguntarse, datos en mano, cuál es el resultado de la pugna ente consola y libro. “El videojuego no sustituye a la literatura, pero sí arrebata potenciales lectores”, afirma.
Lejos del lenguaje académico y cerca del testimonio amueblado de lecturas, el libro reúne 18 breves reflexiones sobre el acto de leer y la lectura. Una de las principales cualidades de esta obra es la reflexión actualizada enlazando temas propios de la relación escritura–lector, como asuntos con la navegación de la lectura frente a las teleseries, los videojuegos y los youtubers.
El autor saca a Borges, a Cervantes y a Paul Auster a pasear, los sienta en una mecedora y los sitúa en su contexto. Su familiaridad con autores clásicos y contemporáneos en lugar de distanciarnos, nos acerca más al mundo de la literatura. En el libro, que sigue la línea de su Réquiem por Gutemberg, el autor reflexiona sobre el futuro de la letra impresa, sobre el primer y el último lector de una obra y sobre la supuesta muerte de la novela. Vamos: toca hasta el tráfico de libros —a propósito de adicciones— que durante un tiempo padeció la Nueva España. “En 1790 había más de siete mil 400 títulos en el Índice de libros prohibidos. 
Cabe mencionar que Bajo la luz de una estrella muerta obtuvo el Premio Internacional de Ensayo Sor Juana Inés de la Cruz 2015, con lo que el autor suma ya media docena de premios en un lapso de año y medio de trabajo escritural.
Si este libro se llevara en algún programa académico, bien cabría en la materia de “Sociología de la lectura”. Sin embargo, gracias a su lenguaje y a la habilidad con la que el autor se acerca al lector —a menudo usa la primera persona—, bien podría pasar por un libro de divulgación para que las próximas generaciones “le den el golpe al libro” y se vuelvan, si no adictas, al menos sean lectores sociales. Por puro placer, claro.

De la columna "La culpa es de los ojos".

miércoles, 28 de junio de 2017

La poesía sí paga




El poeta gana muy mal, no vive de su arte. Su obra no suele ser popular y muchos opinan que no tiene por qué serlo. Encima, sólo el dios tiempo elige a quienes tendrán un sillón en el palacio de la poesía y ello suele suceder cuando el poeta ya entregó el equipo. 

A pesar de todo existen los poetas, cuyo ejercicio no está sujeto a las leyes del mercado ni a los "me gusta” de las redes. En varios aspectos emergen desde la orilla de la corriente principal y, los más perseverantes, publican libros incluso de calidad.  

¿Qué hace a un buen poeta? ¿La cantidad de lectores? Convengamos de momento que un poeta es bueno aunque tenga cuatro lectores y un poeta puede ser malo así tenga decenas de libros publicados.

El ingreso de los poetas, déjeme decirle estimado lector, no siempre es tan malo. Hay unos mecanismos de apoyos oficiales, en forma de premios o becas, que hacen que un autor deje de preocuparse al menos temporalmente por la mensualidad de la casa y el pago del gas. 

El prestigio de ganar 
Cada año se destinan millones de pesos a concursos literarios que en casi en todos los casos incluye la publicación de la obra ganadora. El prestigio de ganar un premio puede tomarse con pinzas, no es garantía absoluta de casi nada, sino de la elección de tres seres humanos con trayectoria lectora que toman una decisión. Y claro, el reconocimiento abre muchas puertas y el monto económico ayuda a pagar las cuentas. Nada mal en un país donde el consumo del arte es menos urgente que buscar o mantener un sustento digno. 

Cuánto cobra la poesía. A cuánto ascienden los premios en el país. Entre los certámenes más prestigiados está el Aguascalientes, dotado de medio millón de pesos y el Jaime Sabines, con una bolsa de 100 mil pesos para el primer lugar (convocatoria en http://bit.ly/2rO3bNg). 

Otro premio importante es el Enriqueta Ochoa (bases en http://bit.ly/2rWlBve) que ofrece anualmente 100 mil pesos y en Baja California, los premios estatales de literatura, realizados cada dos años, están dotados de 25 mil pesos.
Y siguiendo con los montos, la joya de la corona, el premio gordo de la lotería en los certámenes en poesía es el Manuel Acuña que otorga al ganador 120 mil… dólares. Es decir, dos millones 160 mil pesos para el poeta seleccionado (convocatoria en http://bit.ly/2rO3bNg).

El poeta gana mal, es cierto, pero podemos agregar que no todos. En varios casos, aunque la venta de sus libros no sea su principal entrada, los certámenes tienen reservados jugosos frutos para quien sabe perseverar y esforzarse en el oficio. Y a usted estimado lector ¿le gusta leer poesía?¿Cuáles son sus poetas favoritos? En su opinión ¿cuáles son los mejores poetas que hay en Ensenada? Si gusta enviar su comentario, lo podemos discutir en la siguiente columna. ¿Le parece? 


Publicado en mi columna "La culpa es de los ojos", en el periódico El Vigía, de Ensenada, B.C.

jueves, 22 de junio de 2017

Cumbia en el corazón





Quiero bailar mi cumbia
pegado al piso con mi tambor

Quiero decirte algo
que sólo puedo con mi tambor

Quiero bailarte toda
desde Colombia hasta el Ecuador

Quiero pensarte menos
desearte menos mas por favor

Quiero bailemos juntos
por esta noche con tu calor

Cale desde más hondo
que son tus ojos de la pasión

Baila mi cumbia toda
pero conmigo con este son

Que sólo tu rostro cabe
enamorando mi corazón


(Esta letra se me ocurrió esta tarde mientras escuchaba unas cumbias).

Gatito



Estoy pensando en adoptar un gatito.

lunes, 19 de junio de 2017

Gatita negra



Murió la gatita negra. La casera me lo dijo días después. Hice cuentas y fue el 23 de mayo. Ese día fue martes. Deduzco que fue por la infección de la muela; ya casi no comía. "La enterramos en el patio, por si le quieres traer flores", me dijo doña Carmen con una sonrisa para dentro. Creo que es el punto final de un ciclo. Confieso que sí sentí mucha tristeza.

martes, 13 de junio de 2017

Un dudoso elogio del varón






O dicho de otra forma: un varón, heterosexual, en edad productiva y blanco (o morenazo, como este que escribe), no necesita de un día para hacerse visible: Somos los que partimos el queso y los que calificamos a los demás. No somos el Otro de nadie, porque nosotros definimos quién es el Otro, el distinto, el que se sale de este centro, el que para su desgracia vive al margen. Nosotros los varones somos la estadística invisible en los feminicidios, en los crímenes de odio, en al acoso de todos los días y en los embarazos adolescentes, tampoco aparecemos en la foto de la violencia familiar y una decena de artículos del código penal no tienen nada que ver con nosotros, vamos, son sólo una formalidad. 
Al igual que los grandes potentados, no hay ganancia en que el mundo se entere quiénes somos, y si se entera, que también sepa que de todas maneras nos vamos a llevar la tajada más grande. Con esa libertad nos basta. Estamos libres de culpa. 
¿Un día del varón? ¿Cómo para qué?

domingo, 11 de junio de 2017

El corazón


Lo que el corazón quiere sentir, la mente se lo acaba mostrando", Mario Alonso Puig.



jueves, 8 de junio de 2017

Nunca más




Una frase lapidaria presidirá mi sala: 

"Nunca más podrás bailar cumbia sin acordarte".

lunes, 5 de junio de 2017

El requisito de la salud emocional




He aprendido y comprobado que para crecer en el ámbito profesional, económico, laboral y familiar es necesario primero tener resueltos asuntos de orden emocional (que incluye asuntos de pareja y los temas relacionados con los padres, principalmente, aunque no son los únicos).
Sin salud y estabilidad emocional no hay despegue posible. Se vive en una pequeña caja de cartón con periódico y un foco de 40 watts en una incómoda comodidad permanente.
Preferir a toda cosa y por encima de todo a personas y situaciones emocionalmente saludables (así como educación financiera) debería ser materia obligatoria para pasar de primero a segundo año de primaria.


La frase del día y un comentario:

"La felicidad está dentro de uno y no al lado de alguien", frase atribuida a John Lennon, quien por cierto, hasta donde sabemos siempre estuvo al lado de alguien. Gracias, John, sabemos que de todos modos fuiste bien chido. Maltratabas a Yoko, pero eso no importa, fuiste feliz, cabrón, todo un genio.

domingo, 21 de mayo de 2017

Contando libros







Sé que algo tendrás que ver con el lenguaje, el arte o el pensamiento. Con la docencia tal vez. Agradecido estoy incluso con lo que aún no sucede. Mientras, me ocupo en lavar el baño, regar las plantas, contar unos libros.

Nuevavida




Luego de meses de preparación he emprendido en mi gira en solitario. Vendo mis fechas y soy mi propio representante. Comenzó esta aventura vital sin regreso. Para ello corté todas las ataduras y hundí la nave que me trajo. Hoy viajo ligero.

Me he sorprendido tomando decisiones que hace menos de un año no se me habría ocurrido elegir:

1. Varias veces he dicho no a cosas que en principio me gustaban, pero que implican consecuencias que me darían mucha flojera después. Así que de entrada digo no y pasamos a otro tema.

2. El control de todos, absolutamente todos mis horarios está en mis manos. Esto implica una responsabilidad digamos que nueva, pero también una emoción que antes no conocía. Antes de comprometerme miro la agenda y veo si cabe. Para esto, he tenido que hacer lo siguiente.

3. Priorizar. Cada semana hay una o dos tareas que son las "rocas" importantes. Lo demás es superfluo. Reservo tiempo para mí, porque eso me lleva a mi siguiente sorpresa.

4. No sólo paso mucho tiempo solo, lo cual en sí mismo no deja de sorprenderme porque siempre había buscado compañía. Sino que busco alejarme apenas termina la reunión o el compromiso cumplido. Me voy a mi cueva que incluso puede ser sólo caminar sin rumbo, sin prisa, sin preocupación.

5. Valoro más el tiempo. Este es el único recurso que no va a regresar. Disfruto mucho los momentos con mis hijos, con amigos, con gente que me importa. El resto del mundo no me despierta ningún interés más que en función de mis proyectos.

6. Agradezco a la gente que acepta colaborar conmigo. Por regla general pago más por un servicio que recibo o suelo entregar algún pequeño presente. Hago pequeños regalos que en mi Excell de balance están en el rubro de agradecimiento y que andan entre el 5 y 8 por ciento de mis ingresos totales. Todo, absolutamente todo el dinero que entra y sale queda anotado. Un 20 por ciento no se toca porque se va a ahorro/inversiones.

7. Vivo con el 80 por ciento de mis ingresos. Mi meta es vivir con el 50. Claro, mis ingresos crecerán considerablemente, pero el porcentaje de ahorro y agradecimiento seguirán siendo los mismos.

8. Me he planteado metas y siento emoción encaminarme a cumplirlas.

9. Ahora tomo con seriedad mi formación. Esto incluye lecturas, cursos, muchos videos sobre los dos temas que más me interesan.

10. Me he vuelto intolerante a los problemas, es decir, a que me cuenten problemas, azotes, frustraciones, quejas. Me desagrada eso y termino por pintar mi raya, alejarme.

Sé que el futuro será mucho mejor que el presente, que ya se por sí lo disfruto mucho. En esta nueva vida me siento afortunado por lo que me han dejado aprender las personas que se han cruzado en mi camino y han sido importantes.

Hay personas que me animan mucho, me echan porras. Cuando se ponen a decirme halagos, lo agradezco, pero como tengo un ego que en otro tiempo fue salvaje, prefiero hoy no darle de comer. Trato de ignorarlo.

Me gusta mucho esta vida que me tocó y me gusta sentirme emocionalmente cerca de algunas personas que para mí son la maravilla del mundo.

viernes, 19 de mayo de 2017

Cuidar la pila



Se escucha maniqueo, pero funciona. He aprendido a identificar dos tipos de situaciones, pláticas, personas o situaciones: las que quitan energía y las que dan energía. Si uno es tajante con ello, muy tajante, se ahorra uno mucha pila.